· En este mes de junio que acaba de terminar se ha terminado de arreglar la avenida principal de nuestro sector. Ha quedado muy bien. Esperemos que aguante bastante.
· En la entrada a la comunidad estuvo durante casi dos semanas un bote de agua a quien a nadie parecía interesar. Es una lástima que tantas personas de la comunidad están faltos de agua, y a la entrada se estén botando litros y litros del preciado líquido. Gracias a Dios ya se ha arreglado la fuga de agua.
· Los trabajos de construcción de la aldea universitaria siguen parados. Ya llevamos más de 3 meses que se paralizaron y no hay visos de que comiencen de nuevo. Es una lástima que las obras se queden muertas por la negligencia de algún funcionario.
Por la Doctora Patricia Mónica Sartor
El dengue está en aumento. ¿Por qué?
- Aumento de las poblaciones urbanas.
- Proliferación de criaderos por:
- Abastecimiento de agua deficiente.
- Prácticas tradicionales de conservación de agua.
- Recogida de basura deficiente (que favorece la formación de criaderos de mosquitos).
- Nuevos modos de vida.
- Rapidez de los transportes:
- Desplazamientos de personas infectadas.
- Diseminación de los mosquitos del dengue.
- Otros factores relacionados:
- Educación sanitaria deficiente.
- Recursos financieros ilimitados.
- Insuficiencia de los programas de control de mosquitos.
- Resistencia de éstos a los insecticidas.
¿Cómo se propaga el dengue?
La enfermedad se propaga por la picadura de un hembra de Aedes aegypti infectada, que ha adquirido el virus causal al ingerir la sangre de una persona con dengue. El mosquito infectado transmite entonces la enfermedad al picar a otras personas, que a su vez caen enfermas, con lo que la cadena se perpetúa.
Como no hay manera de saber si un mosquito transporta o no el virus del dengue, la gente debe tratar de evitar toda clase de picaduras y de otras enfermedades transmitidas por esos insectos.
¿Cómo evitar el dengue?
No hay medicamentos que lo curen ni ninguna vacuna que lo prevenga. Se debe recurrir a dos medidas básicas que pueden aplicarse para evitar la propagación del dengue.
Eliminación de los criaderos de mosquitos:
Tapaderas para los recipientes de agua: la colocación de tapaderas bien ajustadas en los depósitos de agua evita que los mosquitos pongan allí sus huevos. Si las tapaderas no ajustan bien, el mosquito podrá entrar y salir.
Fosas sépticas y pozos negros: Se deben tapar, obturando bien la junta a fin de que los mosquitos del dengue no puedan establecer criaderos.
Evacuación de basura: En las basuras y los desechos abandonados en torno a las viviendas se puede acumular el agua de lluvia. Conviene pues desechar ese material o triturarlo para enterrarlo luego o quemarlo, siempre que esté permitido.
Lucha biológica: Cabe la posibilidad de eliminar las larvas de mosquitos mediante pequeños peces larvívoros (por ejemplo, del género Lebistes), que pueden encontrarse en arroyos o estanques o adquirirse en tiendas especializadas. También se pueden destruir con plaguicidas bacterianos.
Lucha química: Para eliminar las larvas en fase de desarrollo puede introducirse en los depósitos de agua un larvicida inocuo y fácil de aplicar, por ejemplo, temefós en gránulos arenosos.
(Continuará).
Durante nuestra vida convivimos, muchas veces con sensaciones, sin quererlas o desearlas, pero también con otras que no valoramos en la medida que se merecen.
Convivimos con: la angustia, el dolor, la duda, la soledad, la ansiedad, la mentira, el temor, el rechazo, el desprecio, la venganza la propia y la ajena, con el silencio, con el mal, con el rencor, con la rutina, con los desencantos, con los prejuicios, con la falta de humildad, con la ausencia de valores y principios, con la critica nuestra y la de ellos, con la ingratitud, con soberbia de los inútiles que no pueden amar, con la incomprensión, con la inseguridad, con la falta de ilusión, con el conformismo, con el odio, con el olvido, con la pérdida, con la falta de libertad, con el pasado sin resolver, con la indiferencia, con los malos pensamientos, sin el perdón, con la envidia del otro y la de uno, con la falta de Fe, sin un rumbo a seguir, con la impaciencia, con el mal humor de uno y el de los demás, con la impotencia de no poder, con el aburrimiento, con la palabra demás...
Pero, siempre hay un pero, también convivimos, con el humor, con la alegría, con la risa de uno y la de los demás, con los colores que nos traen paz y armonía, con el sol que nos da energía, con la lluvia que no nos molesta, de las caminatas por la tarde, con las sorpresas agradables, con las primeras brisas de primavera y con cada una de las estaciones del año que nos enseñan entre otras cosas, no todo es frío o calor, con la posibilidad de conocer la felicidad, de dar amor y de ser correspondido, con la búsqueda de la verdad, con la imaginación, con el bien, con un futuro mejor construido por uno, con el cariño, con el amor, con los afectos, con los abrazos, con las caricias, con la amistad, con charlas placenteras con amigos, con el compañerismo, con la lealtad, con la Fe, con proyectos posibles e imposibles, con las distintas manifestaciones del arte, con la lectura, la música que nos transporta a lugares que uno solo conoce, con fragancias y perfumes que nos dan lugar al placer, con los recuerdos nostálgicos, y con el otro... Uno, siempre uno, será el que finalmente decida con qué quiere convivir...
En esta época, (a comienzos del siglo XX), las destrezas de los tripulantes eran lo suficientemente precisas como para asegurar un cierto nivel de trabajo especializado. La repartición del pescado era igualitaria entre los miembros de la tripulación pero si el encargado era dueño de la embarcación le tocaba percibir como tripulante y dueño. Si el dueño de la embarcación no formaba parte de la tripulación acostumbraba distinguir los servicios del encargado dándole un regalo también en pescado. Los excedentes, una vez cubierto el consumo de la familia, eran comercializados localmente en los pueblos del interior o con las embarcaciones que tocaban de paso los puertos y fondeaderos. “Carirubana, Punta Cardón, Los Taques y Amuay, fueron grande surtidores de pescado de los mercados del centro del país. El pescado salado de Paraguaná era famoso... la producción... se despachaba hacia Puerto Cabello, el mejor comprador que tenía el carite y el lebranche de la península”.
Hubo un hecho demográfico ocurrido a mediados de la segunda década que tuvo repercusión en la pesca. Una sequía que afectó toda la Península acabó con las cosechas y los campesinos migraron a la costa. Se produjo en consecuencia un aumento de población y hubo mayor disponibilidad de mano de obra. Los recién llegados de menores recursos se convirtieron en remeros, otros se dedicaron a fabricar embarcaciones o a la pesca individual, y si tenían ahorros suficientes, los invertían en la compra de embarcaciones y aparejos convirtiéndose en dueños. La producción de pescado aumentó sin que se produjeran cambios en la organización de los grupos de pesca. No obstante, sí se produjeron ligeras variaciones técnicas: en las
redes, las fibras vegetales fueron sustituidas por hilo de pita y en las embarcaciones, a la fuerza de los remos se sumó el viento con el uso de velas.
(Tomado de “Pescadores de Paraguaná”, de María Matilde Suárez y Eduardo Bermúdez Gómez).
Estamos terminando el año escolar. Ya la mayoría de los niños y niñas han terminado sus actividades escolares, pero todavía hay algunos que tienen unos días más de clase. Nosotros, en el Centro Comunitario seguimos con las puertas abiertas para seguir atendiendo a los niños y jóvenes en sus tareas. Algunos vienen porque se aburren en sus casas, y de esta forma pasan unas horitas en la mañana o la tarde haciendo algunas tareas que se les ponen.
Y pensamos mantener las actividades estos meses de vacaciones, al menos algunas horas al día, haciendo actividades formativas y de recreación.